El estrés laboral se consolida como una de las principales amenazas para la salud mental de los trabajadores en España

  • Según el Barómetro del Talento de ManpowerGroup, el 64% de los profesionales en España afirma experimentar altos niveles de estrés diario en el trabajo.
  • El 68% de los trabajadores españoles declara haber sufrido burnout recientemente, señalando la presión o el estrés, la elevada carga de trabajo y las jornadas largas o poco flexibles como principales causas.
  • Aunque el 84% de los profesionales en el país considera que su trabajo tiene sentido y propósito, solo el 35% afirma sentir poco o ningún estrés diario, lo que refleja un bienestar emocional frágil.

Coincidiendo con el Mes de la Concienciación sobre la Salud Mental, ManpowerGroup recupera los datos de su Barómetro del Talento 2026 para poner el foco en uno de los principales retos del mercado laboral actual: el impacto del estrés diario en el bienestar emocional de los profesionales. Según los datos del informe en España, el 64% de los trabajadores afirma experimentar estrés o altos niveles de estrés diario en el trabajo, mientras que solo el 35% declara sentir poco o ningún estrés en su día a día laboral.

“El estrés ha dejado de ser una respuesta puntual para convertirse en una realidad estructural que afecta a una parte relevante de los profesionales. En un contexto marcado por la transformación tecnológica, la incertidumbre y las nuevas expectativas laborales, este fenómeno no solo impacta en la salud mental y el compromiso de los equipos, sino que también está estrechamente vinculado al aumento del absentismo, lo que supone un desafío directo para las empresas en términos de productividad y sostenibilidad del talento”, explica Luis Miguel Jiménez, director general de Manpower.

El burnout o desgaste profesional se consolida como otra de las grandes señales de alerta. En España, el 68% de los profesionales declara haber experimentado burnout recientemente. Entre las principales causas señaladas se encuentran sentirse presionado o estresado, mencionado por el 31% de los trabajadores; seguida por la elevada carga de trabajo, los plazos ajustados o las demandas poco realistas (25%); y las jornadas largas o poco flexibles (20%). Estos datos reflejan que el agotamiento profesional es una problemática del entorno laboral, pero también representa una ventaja competitiva para aquellas empresas capaces de reaccionar en consecuencia e implementar soluciones que permitan reducir el creciente desgaste en sus trabajadores.

Además, el bienestar emocional de los trabajadores presenta una lectura desigual. Aunque el 66% de los profesionales en España realiza una valoración positiva en el Índice de Bienestar, los datos reflejan una convivencia entre elementos protectores y señales de desgaste. El 84% considera que su trabajo tiene sentido y propósito, el 77% se siente alineado con los valores de su compañía y el 68% percibe apoyo en materia de conciliación y bienestar personal. Sin embargo, el bajo porcentaje de profesionales que afirma sentir poco o ningún estrés diario evidencia que el bienestar laboral puede deteriorarse si no se actúa sobre las causas que generan presión continuada.

La IA, nuevo factor de presión

En este escenario, la inteligencia artificial (IA) empieza también a formar parte de esta conversación sobre salud mental en el trabajo. En España, el 48% de los profesionales afirma utilizar IA tradicional o generativa de forma habitual en su puesto, y el 71% se siente confiado en el uso de la IA y las tecnologías avanzadas disponibles en su sector. Sin embargo, el 51% reconoce estar preocupado por que el avance tecnológico pueda sustituir su rol en los próximos dos años. El Barómetro del Talento también apunta a nivel global que la adopción de la IA ha aumentado mientras la confianza en el uso de esta tecnología ha descendido, lo que refuerza la necesidad de acompañar la transformación digital con formación, transparencia y apoyo emocional.

Desde una perspectiva generacional, los datos reflejan que la presión emocional no afecta por igual a todos los grupos, compartiendo que el 68% de la Generación Z se muestra preocupado por que la tecnología pueda reemplazar su puesto en los próximos dos años. Esta combinación de estrés, inseguridad e incertidumbre convierte la salud mental en un factor clave para atraer y comprometer al talento más joven.

“El futuro del trabajo no se construye solo con tecnología, sino también con la capacidad de las compañías para activar el desarrollo, generar transparencia y reforzar la experiencia del empleado Los profesionales que encuentran sentido en su trabajo, se sienten alineados con la cultura de su organización y perciben un apoyo real en su equilibrio entre vida personal y laboral cuentan con una base más sólida para afrontar los cambios.”, añade Jiménez.

El reto para las empresas pasa, pues, por integrar el bienestar emocional, la confianza y la experiencia del empleado como elementos clave de su estrategia de talento.

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