El 41% de personas LGTBQI+ percibe discriminación en su desarrollo profesional

  • 8 de cada 10 personas LGTBQI+ ocultan su identidad en entrevistas de trabajo.

  • 4 de cada 10 profesionales han dejado o considerado abandonar su empleo ante entornos no inclusivos.

  • Solo el 38% de las personas percibe que su empresa apoya públicamente al colectivo.

En el marco del Día del Orgullo, los resultados de la 4ª edición del estudio Diversity at Work 2026, impulsado por ManpowerGroup y la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión LGBTI (REDI), confirman que, pese a los avances registrados en los últimos años, la inclusión efectiva del colectivo LGTBQI+ sigue siendo un reto en el entorno laboral español.

Según el informe, el 41,1% de las personas LGTBQI+ considera haber sufrido discriminación en procesos de progresión de carrera, lo que evidencia la persistencia de barreras estructurales en el entorno laboral.

Esta falta de visibilidad no responde únicamente a una decisión individual. El 16% de las personas LGTBIQ+ no comparte abiertamente su identidad por experiencias negativas previas, mientras que más de la mitad (50,3%) señala el miedo a agresiones, rechazo o impacto en su desarrollo profesional como principal motivo.

Sin embargo, la vulnerabilidad del colectivo no se limita al desarrollo profesional. También está presente en el acceso al empleo: el 77,8% de las personas LGTBIQ+ afirma ocultar su identidad en entrevistas de trabajo, mientras que más de un 38% declara haber vivido situaciones de discriminación en procesos de selección.

Al mismo tiempo, el estudio señala una brecha significativa entre el compromiso organizativo y su visibilidad externa: solo el 38% de las personas percibe que su empresa apoya públicamente al colectivo, a pesar de que la diversidad se consolida como un eje estratégico para las organizaciones. Esta brecha entre el compromiso declarado y la experiencia real de las personas limita el impacto efectivo de las políticas y condiciona la percepción de seguridad en el entorno laboral. Sin embargo, los avances continúan y, según Óscar Muñoz, codirector general de REDI, “cada vez son más las empresas que van más allá de la mera implementación de políticas de diversidad y trabajan todo el año en generar una cultura corporativa que, de manera genuina, mejore el ambiente laboral para que cualquier persona pueda sentirse segura y respetada en su trabajo”.

Por su parte Vicenc Àlvaro, director de Marketing de ManpowerGroup España, asegura que “los datos nos recuerdan que el avance en diversidad no es suficiente si no se traduce en una experiencia real de inclusión para las personas. El reto para las organizaciones es dar un paso más: pasar del compromiso a la acción, garantizar entornos donde nadie tenga que ocultarse y donde el talento pueda desarrollarse desde la autenticidad. Solo así podremos construir organizaciones verdaderamente competitivas, sostenibles y alineadas con la realidad social actual”.

Las consecuencias de esta brecha trascienden el ámbito de la cultura corporativa. La investigación revela que 4 de cada 10 personas LGTBIQ+ han dejado o se han planteado dejar su empleo tras ser testigos de prácticas discriminatorias, lo que evidencia un impacto directo en la capacidad de fidelizar talento. En un contexto de desajuste de talento, donde el 78% de las empresas reconoce dificultades para encontrar profesionales cualificados, esta pérdida de talento supone un riesgo significativo para la competitividad empresarial.

Tras un 2025 marcado por un retroceso en la visibilidad de las políticas de diversidad -el denominado “efecto 2025”-, la percepción positiva sobre la evolución del colectivo LGTBIQ+ en el entorno laboral se sitúa en el 45% en 2026, frente al 23% del año anterior. Este repunte apunta a un cambio de tendencia, pero también pone de manifiesto la fragilidad de los avances, que siguen siendo sensibles al contexto social, político y al nivel de compromiso visible de las organizaciones.

En este contexto de recuperación, las empresas refuerzan su apuesta por la diversidad y la inclusión, impulsadas no solo por el marco normativo, sino también por la evidencia de su impacto en los resultados organizativos. De media, las políticas de diversidad alcanzan una valoración de 3,97 sobre 5 en su influencia sobre el compromiso profesional, una puntuación que se eleva hasta el 4,1 entre las personas del colectivo LGTBIQ+.

Diversity at Work 2026 subraya que avanzar en diversidad ya no es únicamente una cuestión de posicionamiento o cumplimiento normativo, sino una prioridad estratégica vinculada a la capacidad de atraer, desarrollar y fidelizar talento en entornos cada vez más exigentes. Garantizar espacios donde las personas puedan desarrollarse con autenticidad se consolida, así, como un factor clave para la productividad, la innovación y la sostenibilidad de las organizaciones.

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