El sector de Telecomunicaciones, Medios y Entretenimiento continúa enfrentándose a un importante reto, según el estudio sobre Desajuste de Talento 2026 elaborado por ManpowerGroup. En España, el 75% de las empresas del sector reconoce tener dificultades para cubrir sus vacantes por la escasez de profesionales con las competencias adecuadas. Del total, un 61% afirma experimentar algunas dificultades mientras que un 14% declara tener muchas dificultades, una situación que se reproduce casi de forma idéntica a nivel global -donde el desajuste presenta el mismo porcentaje- y solo 2 puntos por debajo del dato europeo que se sitúa en el 77%.
Este escenario pone de relieve la complejidad de un sector caracterizado por la convergencia entre tecnología, contenidos y experiencia de usuario, donde la rápida evolución de los modelos de negocio y la digitalización acelerada están incrementando la demanda de perfiles cada vez más especializados y versátiles.
En palabras de Begoña Fernández Lledo, directora de Desarrollo de Negocio en ManpowerGroup, “el sector de Telecomunicaciones, Medios y Entretenimiento se enfrenta a un desajuste de talento claramente estructural, impulsado por la velocidad de la transformación digital y la convergencia entre tecnología y contenidos. Las empresas no solo necesitan perfiles técnicos especializados, sino profesionales con capacidad de adaptación, pensamiento crítico y habilidades colaborativas que les permitan responder a un entorno cada vez más complejo y cambiante. Afrontar este reto exige ir más allá de las soluciones a corto plazo y apostar por estrategias sostenidas de desarrollo, fidelización y atracción de talento.”
Las competencias transversales, en el centro del reto
En el actual contexto de transformación del sector, las empresas en España identifican en las competencias transversales su principal reto en materia de talento. La profesionalidad y la ética de trabajo destacan como la mayor carencia, citadas por el 47% de las compañías, seguidas de la comunicación, colaboración y trabajo en equipo (42%). También adquieren un peso relevante el pensamiento crítico y la resolución de problemas (39%), así como la adaptabilidad y disposición para aprender (36%), competencias esenciales en un entorno marcado por la innovación constante, los cambios en los hábitos de consumo y la necesidad de responder con agilidad ante el mercado.
A nivel global, la tendencia es muy similar. La comunicación y el trabajo en equipo (40%), la profesionalidad y ética laboral (37%), junto con la adaptabilidad y el pensamiento crítico (34% en ambos casos), concentran los mayores desafíos, confirmando que el déficit de soft skills es un reto compartido por el sector en todos los mercados.
La inteligencia artificial y las capacidades digitales marcan el desajuste técnico
En el ámbito de las competencias técnicas, el desajuste en España se concentra especialmente en los perfiles tecnológicos ligados a la digitalización y a la gestión de infraestructuras y servicios complejos. Sobresalen las dificultades para encontrar profesionales con habilidades de alfabetización en inteligencia artificial y uso de herramientas de IA (28%), así como expertos en desarrollo de modelos y aplicaciones de inteligencia artificial (25%). A estas carencias se suman las habilidades tradicionales de TI y datos, excluyendo IA (19%), las competencias en operaciones y logística (19%) y los perfiles de ingeniería y atención al cliente (17%), lo que refleja la necesidad de combinar capacidades técnicas con orientación al servicio.
A escala global, la inteligencia artificial y las tecnologías de la información adquieren aún mayor protagonismo. Las dificultades para cubrir vacantes relacionadas con el desarrollo de soluciones de IA (34%), la alfabetización en estas herramientas (30%) y las competencias tradicionales de TI y datos (30%) lideran el desajuste.
Eficiencia y flexibilidad como principales respuestas en España
Ante este panorama, las empresas del sector en España están priorizando estrategias centradas en la eficiencia interna. La optimización de los recursos actuales (33%) se sitúa como la principal medida para hacer frente a la escasez de talento, seguida de la mayor flexibilidad laboral (31%). Otras iniciativas, como el incremento salarial o la ampliación del pool de talento, tienen un peso más limitado, mientras que un 6% de las compañías reconoce no estar adoptando ninguna medida para abordar el problema.
En el ámbito global, la respuesta empresarial presenta un enfoque algo diferente. El aumento salarial (32%) y la flexibilidad laboral (25%) lideran las medidas adoptadas, acompañadas de la ampliación del pool de talento (14%) y la optimización de los recursos internos (10%), lo que refleja una mayor diversidad de estrategias para competir por profesionales escasos en un mercado cada vez más globalizado.
Los datos confirman que el desajuste de talento en el sector de Telecomunicaciones, Medios y Entretenimiento es un reto estructural, impulsado por la rápida evolución tecnológica, la transformación digital de los contenidos y el aumento de las expectativas de los consumidores. Afrontarlo exigirá un equilibrio entre eficiencia operativa, inversión en competencias críticas y el desarrollo de propuestas de valor atractivas para un talento cada vez más especializado y exigente.