El empleo mantiene una evolución positiva, impulsada en gran medida por factores estacionales, mientras que la tendencia de fondo avanza a un ritmo más moderado. Al mismo tiempo, el contexto macroeconómico se vuelve más exigente, con un repunte de la inflación y un entorno de mayor incertidumbre.
En este escenario, los próximos meses serán clave para comprobar hasta qué punto el mercado laboral es capaz de sostener su dinamismo más allá del impulso coyuntural y en un contexto económico más complejo.
Analizamos las principales claves del cierre de marzo y lo que pueden anticipar para la evolución del empleo en los próximos meses.