La automatización está transformando el empleo, aunque no de la forma que muchos anticipaban. El informe “Tendencias en Automatización” de Experis, basado en el análisis de más de 40.000 empresas, desmonta algunos de los principales mitos sobre su impacto en el mercado laboral.
Como explica Myriam Blázquez, directora general de Experis, la automatización no está provocando una destrucción masiva de empleo. Solo un 14% de las compañías ha sustituido trabajadores temporales por soluciones automatizadas. En la mayoría de los casos, la tecnología se utiliza para complementar el trabajo humano y liberar a los profesionales de tareas repetitivas.
Al mismo tiempo, la inversión en automatización se acelera: un 61% de las organizaciones prevé aumentarla este año, especialmente en sectores como tecnología, comunicación o finanzas, donde la eficiencia y la competitividad son clave.
Sin embargo, el verdadero cambio no está solo en la tecnología, sino en cómo los profesionales están redefiniendo su papel. La automatización requiere supervisión, criterio y experiencia humana para aportar valor real.
En este contexto, el futuro del trabajo no pasa por elegir entre personas o tecnología, sino por integrarlas de forma inteligente. Porque el verdadero potencial de la automatización surge cuando ambas trabajan juntas para generar más productividad, más valor y nuevas oportunidades.